CLICK PARA DESCARGAR ÉTICA Y HOMBRE La concepción del hombre en Maquiavelo, y en consecuencia su visión ética, apunta por un lado hacia una inestabilidad muy peculiar. La permanencia no es una categoría del ser. Es un artificio humano. No hay nada más allá de las vicisitudes históricas. Ni siquiera hay una “naturaleza humana”, sino un conjunto de impulsos tan volubles como imprevisibles: “Los hombres, hay que decirlo, son generalmente ingratos, cambiantes, disimulados, tímidos” La indeterminación es el rasgo esencial de todo lo que es. Lo real es fugitivo, provisional, impredecible. Los hombres sólo perseveran en su inconstancia y volubilidad. Se trata, indudablemente, de una visión pesimista, pero este pesimismo no procede de atribuir al hombre una naturaleza mala, sino de negarse a atribuir una naturaleza al hombre.