APUNTES DE ORTEGA


           

              PERSPECTIVISMO Y PANORAMA

            El punto de vista individual es el único punto de vista por el cual se puede mirar el mundo en su verdad. La realidad sólo puede ser observada desde el punto de vista que ocupa cada uno fatalmente en el universo. Cada hombre tiene una misión de verdad, donde está mi pupila, no puede estar otra, y por esto, somos insustituibles y necesarios.
La perspectiva es uno de los componentes de la realidad y cada vida es un punto de vista sobre el universo. Si se pudieran reunir todos los puntos de vista, tendríamos la verdad.
La suma de las perspectivas es la visión global del mundo de los otros y del nuestro. La apertura al mundo de los otros nos da la posibilidad de huir de nuestra visión dogmática de la realidad y constituir así lo que Ortega llama el PANORAMA, el cual se acerca más a la realidad como suma de realidades individuales.

           LA RAZÓN VITAL.

A.- La realidad radical.
La realidad radical es nuestra propia vida.
            Radical no significa aquí, ni única ni la más importante, quiere decir que es la realidad en la que radican o arraigan todas las demás realidades.
Todo lo que tenemos hay que referirlo a nuestra propia vida.

B.- Razón vital, razón histórica.
            La razón se la entendido durante siglos, desde Grecia, como algo que acepta lo inmutable, la esencia eterna de las cosas. Esta razón culmina en lo que se llama la razón matemática, que es la de los racionalistas del siglo XVII (Descartes, Malegrant...), que a su vez produce las ciencias físicas. También culmina en la razón pura de Kant a priori. Pero esta razón matemática, que es tan buena y tan útil para conocer la naturaleza, en cambio no funciona tanto en los asuntos humanos, porque las ciencias humanas, por ejemplo la sociología, la política o la historia, muestran una extraña imperfección frente a las maravillas de las ciencias de la naturaleza y sus técnicas correspondientes.
La razón matemática no es capaz de pensar en la realidad cambiante y temporal de la vida humana ; esta evidencia se ha ido imponiendo al pensamiento filosófico en el siglo XIX y ha sido la fuente de los irracionalismos. Sin embargo, Ortega se opone a todo tipo de irracionalismos, dice que la razón matemática o pura no es más que una forma particular de la razón, pero además junto a esta razón matemática y por encima de ella, está la razón vital, que es la vida misma, porque vivir es no tener más remedio que razonar sobre la inevitable circunstancia.
Ortega enlaza la razón vital con la razón histórica.
El horizonte de la vida humana es histórico, el hombre está definido por el nivel histórico en el que le ha tocado vivir. La razón vital es constitutivamente razón histórica.

       EL HOMBRE.

Yo y el Mundo

La realidad radical es mi vida. La vida es lo que hacemos y lo que nos pasa. Yo me encuentro con las cosas en una circunstancia determinada, y tengo que hacer algo con ellas para vivir. La vida da mucho que hacer. “Yo soy yo y mi circunstancia”. Las cosas aparecen interpretadas como circunstancia, es decir, todo lo que está alrededor del yo. Vivir es estar en el mundo, es actuar en él. Es estar haciendo algo con las cosas. Circunstancia es todo lo que no soy yo, todo aquello con lo que me encuentro y no lo puedo elegir sino que es inevitable. Si no salvo a mi circunstancia, no me salvo yo. El hombre se encuentra arrojado al mundo, perdido en él , lo ve como algo desconocido y que solo a base de equivocarse ( el error ) aprende a acomodarse en él y a encontrase dejando de estar perdido.



                El proyecto vital.

Como la vida no está hecha, sino que hay que hacerla, el hombre ha de determinar previamente lo que va ser ; la vida es como una faena poética, el hombre tiene que inventar lo que va a ser. Yo soy un programa vital, un proyecto que pretendo realizar, y que he tenido que imaginar en vista de las circunstancias. Yo encuentro ante mi un repertorio de posibilidades y sólo puede vivir eligiendo entre ellas (elegir el proyecto vital que se quiere.
Esas posibilidades son finitas, para siempre válidas, por eso el hombre no puede vivir sin un proyecto vital. Éste ya puede ser original o menos original, valioso o torpe, bueno o malo, todo hombre tiene que imaginar o inventar al personaje que pretende ser y por eso la vida humana es ante todo pretensión.
El hombre no tiene una esencia fija, porque puede elegir entre posibilidades, es lo que ha pasado o lo que ha hecho, el hombre tiene naturaleza, tiene historia.

             LA ÉTICA.

Mi vida es un que hacer, es decir, la tengo que hacer, yo tengo que decidir en cada instante y, por tanto, ser. Tengo que elegir entre las posibilidades con que me encuentro y nadie puede relevarme de esa elección y de esa decisión. Esta hace que el problema de la libertad se platee de un modo completamente nuevo. La libertad consiste en esa forzosa decisión en posibilidades.
Ser libre es carecer de identidad, poder ser de otra manera si se quiere.
El hombre es constitutiva y necesariamente libre, lo cual no quiere decir que sea libre del todo y siempre. Como la vida no está hecha, sino que hay que hacerla, el hombre no puede dejar de ser libre, el hombre es forzosamente libre, no tiene libertad para renunciar a ella (determinado)
Como tengo que voy a hacer en cada caso, tengo que justificarme por qué hago cada cosa y no otra, esto es la llamada responsabilidad. En último término, la vida s moral. Cuando la vida se hace desde el propio yo, cuando el hombre es fiel a esa voz que le llama a ser una cosa determinada, entonces se dice que tiene vocación. Cuando tiene vocación, tiene una vida auténtica. E cambio, cuando el hombre e abandona a todos los tópicos, a lo recibido, cuando es infiel  su propia vocación y falsea, su vida se convierte en una vida inauténtica.
En conclusión, la moralidad consiste en la autenticidad, consiste en vivir más, llevar una vida intensa. La moral consiste en que el hombre realice su personal e insustituible destino. La persona inauténtica es la que falsea su vida, y se deja llevar por quien le rodea.

1 comentario:

Anónimo dijo...

B.- Razón vital, razón histórica.: La razón matemática no es capaz de pensar en la realidad cambiante y temporal de la vida humana ; esta evidencia se ha ido imponiendo al pensamiento filosófico en el siglo XIX y ha sido la fuente de los irracionalismos. Sin embargo, Ortega se opone a todo tipo de irracionalismos, dice que la razón matemática o pura no es más que una forma particular de la razón, pero además junto a esta razón matemática y por encima de ella, está la razón vital, que es la vida misma, porque vivir es no tener más remedio que razonar sobre la inevitable circunstancia.

Yo creo que la matemática no es sino la expresión de la "organización" del universo, por tanto sinónima de la lógica y que esta bien podría definir a todo el universo, cosa por cosa porque por otra parte tanto el idioma, la lógica como su pareja la matemática son "medida" y todo se puede "medir"...: MATEMÁTICA = ORGANIZACIÓN = LÓGICA = CIENCIA DE LA MEDIDA: http://definicion.de/organizacion/